Como caer desde el primer día en tu nuevo empleo

Como caer bien desde el primer día en tu nuevo empleo

Evita comprometerte a todo aquello que no puedes hacer y no critiques nada ni a nadie cuando estrenes un trabajo. Observar y escuchar es básico para entrar con buen pie en la ámbito laboral.

La primera impresión es la que queda y no existe una segunda oportunidad para corregir el error. El día que estrenas empleo en una nueva empresa te la juegas con compañeros, jefes y también resulta decisivo en el desarrollo de tu carrera profesional. Para evitar un desliz, recomienda seguir una regla basada en las cinco vocales: “Absorber, escuchar, interesarte, observar y ubicarte.

Hay que mirar en todas las direcciones, actuar como testigo y no como protagonista. Es la actitud lo que va a determinar el éxito. Más adelante llegará el momento de aportar. Observa cómo se hacen las cosas y cómo puedes encajar de la mejor manera en todo el entramado empresarial.

En el momento de la entrevista “es importante fijarse en todo lo que no se puede escuchar, como la manera de vestir de los empleados, algo básico para no desentonar con la indumentaria el primer día de trabajo”.

Aquí… ¿quién manda?

Localiza a tu jefe inmediato y, si él no lo hace, trata de darte a conocer y en la primera conversación procura ir de lo general a lo particular.

“Es bueno conocer de antemano a qué se dedica la empresa para preguntar como está organizado el trabajo y con qué departamentos tendrás que relacionarte”. Este primer encuentro con quien manda es importante “transmitir el compromiso con el proyecto y los objetivos de negocio. Demostrar iniciativa es muy valorable, pero hay que actuar con cautela y no dar la impresión de querer cambiarlo todo. Tú eres el nuevo”.

Humildad

En tu primer día debes dejar a un lado tu entusiasmo y la prepotencia que puede generar un exceso de ganas por emprender nuevos proyectos. “Conviene tener cuidado a la hora de comentar experiencias laborales anteriores, sobre todo aquellas en las que has tenido éxito. Resulta prepotente”. Ten en cuenta que ni el puesto ni el contexto son los mismos, y lo que antes funcionó ahora puede ser un fracaso absoluto. “La fama que se cultive al principio te va a perseguir a lo largo de tu carrera en la nueva empresa. Ahora es el momento de ser humilde”. Por eso, aunque no sea uno de los cometidos de tu puesto, se recomienda no hacer uso de frases del tipo ‘a mi no me pagan por hacer fotocopias’: “Demuestra que quieres colaborar. De momento, ellos conocen mejor que tu cómo funciona la empresa y tienes que respetarlo”.

Soy el nuevo jefe

Si además de ser el nuevo en la oficina eres el jefe, entrar con buen pie es imprescindible, tanto para ti como para la compañía que ha depositado su confianza en tu capacidad para liderar equipos. “Antes de entrar en conversaciones, saluda a todas las personas que vas a tener a su cargo”. “Es clave ganarse su confianza y ocuparse de verdad de conocerlos”. Reunirse con cada uno de manera individual e informal. “Para fomentar la cercanía. La reunión de grupo conviene convocarla en un escenario que resulte cómodo para todo el grupo”. En la primera convocatoria es mejor evitar discursos abundantes y no fijar objetivos demasiado concretos y con un plazo determinado. “Ahora es el momento de cultivar el compromiso del grupo, lo demás ya irá fluyendo”.

Y si resbalas…

Si pese a todos tus intentos el primer día metes la pata sin intención, pide disculpas cuanto antes. No esperes a que los acontecimientos sigan un curso equivocado. “Al novato se le puede disculpar casi todo. Aclara la situación rápidamente, de manera sencilla y sin arrastrarte. El movimiento se demuestra andando”. Superado el primer mes, a poco que te esfuerces, te convertirás en veterano.

Huye de los chismes

Quien crea que la experiencia profesional y haber pasado por varias empresas lo protege contra situaciones laborales, compañeros y jefes, se equivoca. En todas las oficinas habitan los mismos personajes. Por eso, desde el primer día, no bajes la guardia si no soportas ciertas cosas, y desconfía especialmente de los que demuestran un exceso de simpatía sin motivo. En cualquier caso, no prejuzgues ningún comportamiento. Recuerda que “cuando eres el nuevo, para ti es un día muy importante, incluso excepcional. Sin embargo, para el resto es uno más o el peor de la semana”. Cualquier problema personal o profesional enturbia el comportamiento de un individuo que, con el tiempo, puede convertirse en el mejor aliado para sacar partido a tu nuevo empleo.

Guía para novatos impenitentes

* No trates de ser muy extrovertido si realmente no lo eres. El primer día es sólo uno entre todos, que dejarán entrever lo mejor y lo peor de ti. Actúa con naturalidad.

* Si el nuevo empleo incluye una pausa para comer, pregunta cuál es la costumbre. Y, llegado el momento, observa qué hace la mayoría. Evita unirte al primer grupo que almuerce si antes no has sido invitado.

* Observa la forma de vestir y el protocolo laboral para no desentonar por exceso o por defecto. Que lleves traje a diario o que llames de usted al jefe puede sorprender según qué tipo de empresa.

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